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sábado, 2 de enero de 2016

Todo lo que deseo del nuevo año.

Este 2015 ha sido un año de cambios constantes, de muchas alegrías y también de algunos disgustos. Como siempre hay que adaptarse a las situaciones que la vida te plantea ya que si no lo hacemos podríamos quedarnos estancados sin poder avanzar, además una vida sin sorpresas no sería nada divertida y la monotonía no es recomendable para nadie. Siempre andamos quejándonos de nuestro día a día cuando hay mil maneras de cambiarlo; pero este es otro tema. Quiero que este post vaya dedicado al 2016. 

Como  siempre, cuando tomamos las uvas nos proponemos un montón de cosas para hacer en el nuevo año: hacer más deporte, estudiar, tratar de ser más simpático, ahorrar... Esto ya depende de cada uno de nosotros. Lo raro que me ha pasado a mí este año es que ni siquiera he pensado en todas esas cosas: no he meditado aquello que quiero cambiar o añadir o mejorar de mi vida, no es que tenga una vida perfecta, para nada, pero tampoco la tengo hecha un asco. El caso es que cuando me he puesto a pensar un poco en ello he decidido que no voy a hacer una lista de todos los propósitos que de repente se me ocurran en un día. Sí, cambiar de año es un cambio y una "oportunidad" para comenzar nuevos proyectos o ponerse en serio con la 'operación bikini', pero la verdad es que creo que ninguno de nosotros llega a completar todas esas acciones que había pensado hacer, siempre hay algo que se nos queda a medias o que lo vamos aplazando para los días siguientes y al final se queda en el rincón de los objetos perdidos de nuestra cabeza. Por eso este año quiero resetear un poco mi cabeza, quitarme los malos rollos, envidias, celos, malos sentimientos, bordería, tonterías y demás y empezar a proponerme cosas serias a medida que vaya pasando la vida, sin ponerle límites a mis ideas o sentimientos y dejar que fluyan dejándome elegir entre hacer una cosa y otra, la diferencia es que todo lo que decida hacer lo acabaré sin ponerle pegas y sin dejarlo para mañana (como decía Escarlata O'Hara).
No quiero sentir que dejo de hacer las cosas que me gustan, no quiero dejar de lado a las personas a las que quiero, pero tampoco quiero agobiarme por todas las cosas que aún no he llegado a hacer y pensar que no tendré tiempo para ello, no quiero ponerle límite a mis sentimientos aunque las personas de mi alrededor quieran hacerlo, quiero conocer todo lo que me pueda poner la vida de por medio y saber adaptarme a ello sin tener ningún problema. 
Está claro que las cosas así leídas y dichas a voz temprana suenan genial, pero estoy segura de que serán aún mejores cuando las consiga hacer. El 2015 me ha enseñado muchas cosas, no es que me haya vuelto la más sabia del mundo, pero he aprendido algunas lecciones muy valiosas que seguramente podré aplicar más adelante y aunque a veces me he sentido ahogada y no lograba encontrar solución a muchas de las cosas, tengo que pensar que siempre hay millones de caminos para elegir y que cualquiera puede ser bueno siempre y cuando se pueda andar por él tranquilamente y feliz. 
Sí que tengo una cosa clara para este año y es conseguir ordenar el lío de cabeza que tengo. Muchas veces hasta yo misma me asusto de todas las cosas que se me olvidan o que dejo apartadas aposta para luego darme cuenta de que no las he terminado. Esto sí que me puede servir para todo en general. 
Así que querido 2016: BIENVENIDO. 

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