Translate

domingo, 13 de diciembre de 2015

Decidamos

Se están acercando las elecciones y es el tema del que más habla la sociedad española y con razón ya que después de todo el sufrimiento que muchos ciudadanos han vivido no se espera nada más que un pequeño arreglo en sus vidas. 

Han pasado unos cuantos años en los que muchos han tenido que ajustarse a la situación de depresión económica que sufría España, una depresión que se ha llevado la felicidad de millones de familias y en las que se han causado estragos de los que todavía es muy difícil recuperarse. La clase que por supuesto se ha visto más afectada es la obrera, (¡qué sorpresa!) pero la que más se ha llevado sin duda alguna ha sido la acomodada (los nuevos ricos). 
Parece que no hayamos avanzado ni un pelo en nuestra sociedad, si miro atrás y me fijo en nuestra historia no dejo de ver un montón de similitudes que están ocurriendo de la misma manera en nuestros días...PENOSO. Lo grande es la gente: ¿cómo se puede ser tan insolidario y tan egoísta como para estar mirando siempre por tu comodidad y nunca por la de los demás? Con esta pregunta me estoy refiriendo a todos aquellos votantes que van a seguir apoyando a partidos como Ciudadanos o al Partido Popular, sí, siento ser tan brusca pero es que es verdad. ¿Qué va a ganar España con un gobierno que ha demostrado una incompetencia infinita y una corrupción de la que es mejor no hablar? Ya hemos probado 4 años con este partido y no hemos tenido más que disgustos y cagadas por parte de sus componentes; ¿que ha disminuido el paro? Sí, claro, porque se nos han ido una cantidad infame de jóvenes en edad de trabajar. ¿Que la crisis económica ha disminuido? Pero ¡qué me estáis contando! Si las tarjetas negras están a la orden del día. Me mofo. 

El otro día viendo el debate entre Podemos, PSOE, Ciudadanos y el Partido Popular, no dejaba de pensar en las grandes diferencias entre estos partidos y lo mal que actúa sobretodo uno de ellos. Seguro que me habéis adivinado en quién estoy pensando: sí, el Partido Popular, por supuesto. Primero y aunque sea lo típico que dice todo el mundo: ¿Rajoy? ¿Hola? ¡Ay no! Perdona Soraya, había olvidado que vosotros trabajáis en grupo y estáis tan unidos que puedes que presentarte tú a un acto tan importante como este, no vaya a ser que nuestro querido Rajoy no encuentre las palabras adecuadas para expresarse y como nunca le ha pasado pues por si acaso, ¿no? 
Segunda cosa. Ya después de ver lo valiente que es el presidente que muchos quieren, pasamos a la vicepresi: ¿hay alguien más en toda la historia que tarde tanto en hablar para no decir absolutamente nada? ¡Madre mía! Era exasperante. Como queráis contar con ella para nuestro gobierno, preparáos que los discursos irán para rato.
Tercero y yo creo que es bastante importante: las contestaciones concisas y claras a las preguntas que se les formulaban acerca de las reformas y cambios que quieren hacer en nuestro país. Las de estos individuos no cumplen con ninguna de estas dos características. A la pregunta: ¿van a apoyar a Francia frente a la amenaza yihadista con el ejército de tierra? La de vueltas que dieron tanto PSOE, como Ciudadanos como PP solamente dejaron claro que no dirían que no, pero tampoco era un sí rotundo. La única respuesta clara fue la de Pablo: NO. 

Lo que también me hace mucha gracia es la importancia que muchos derechistas le dan a la indumentaria que lleva el líder de Podemos....como si estuviésemos en Versalles durante el siglo XVIII. Se supone que estamos viviendo en una sociedad moderna y que ya no se le da tanta importancia a la imagen de una persona, a no ser que sea desagradable o sucia y yo creo que llevar camisa y unos vaqueros no es ninguna de esas dos cosas. Era un debate señores: no una boda ni un funeral. Sí, salía en la tele y les veía el país entero, pero creo que nunca se ha criticado a ningún presentador (por ejemplo) porque vaya de esa misma manera. ¡Venga ya! Que no era un bañador ni unas chanclas. Y en mi sincera y humilde opinión: creo que es lo único que podían decir de Pablo Iglesias porque en todo lo demás estuvo intachable. 
Podría decir muchas cosas más y dar mil razones por las cuales hay partidos a los que no merece la pena regalarles el voto, pero entonces esta entrada sería demasiado larga. Pero sí que diré una última cosa y es que en este país hace falta un gran cambio y ese cambio no puede darse con el mismo partido en el poder siempre, porque cometerán más errores y más graves si les regalamos oportunidades como es la de un país en sus manos.  

No hay comentarios:

Publicar un comentario