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martes, 22 de septiembre de 2015

El amor comprado.

Hace años el amor no era algo importante en una relación, es más ni siquiera se podía decir que existiera entre los matrimonios. Que ¿por qué? Pues porque la gente se casaba por conveniencia, es cierto que esto pasaba antiguamente y que servía para asegurar el futuro y el nombre de una familia "bien adinerada", pero esto no ocurría entre los campesinos o entre la gente de los pueblos (parece ser que eran mucho más inteligentes en este tipo de temas). El caso es que a pesar de que han pasado miles de años esto no ha terminado de solucionarse, no quiero decir que en el siglo XXI aún nuestros padres quieran casarnos con ricos herederos o con gente bien posicionada, no. A lo que me estoy refiriendo es que muchas veces las personas quieren ser bien vistas de cara al público pudiendo fardar de novio/a con dinero o con un gran negocio en sus manos. 

Es triste ver cómo el dinero es capaz de comprar hasta el amor. Mucha gente se preocupa más por las apariencias que por lo que sienten ellos mismos y me baso en una historia de un chico al que conozco. 
El chico provenía de una familia con escasos recursos para sobrevivir; sus padres no eran precisamente gente de dinero y llegaban a final de mes a duras penas, pero aun así habían educado a sus hijos de manera que ellos no tuvieran que vivir de esta manera cuando llegasen a adultos. Les habían inculcado la importancia del dinero en sus vidas y de todo lo que se podía conseguir con él. Sus padres se habían propuesto educarles en el más puro capitalismo y todo lo que ellos tenían se lo daban en forma de regalos y caprichos o de lo que estuviera más de moda en el momento. Cuando los dos niños se hicieron mayores y ya iban a empezar la universidad, uno de ellos se enamoró de una chica preciosa que iba a comenzar la carrera de derecho, esta chica tenía una hermana melliza de su misma edad que se decantaba más por la ingeniería industrial (una carrera con mucho prestigio y con la que salías con un buen trabajo asegurado). Adivinad lo que decidió hacer este hombre. Sí, dejó a la hermana de la que estaba locamente enamorado y se acabó casando con la melliza con un futuro prometedor y lleno de dinero. ¿No es triste? Ahora el hombre efectivamente vive como un rey, pero a costa de haber renunciado a algo tan importante como el amor, no os creáis que por tener todo el dinero que tiene y por poder pagarse todos sus caprichos es feliz, no. Vive amargado e intenta llenar su vacío con cosas que al final acaban pasándose de moda y que pierden importancia con el paso del tiempo. 

Puedes pensar que ese hombre es un estúpido pero al fin y al cabo es para lo que le educaron. Existen muchas personas así, aunque parezca mentira. 
El amor es algo tan importante en nuestras vidas como el aire que necesitamos para respirar, gracias a él conseguimos tener pasión por todo aquello que queremos y sí, es cierto que también es el encargado de hacerte llorar y enrrabietarte pero la sensación de estar en una nube cuando estás enamorado es una de las mejores sensaciones de la vida humana. No hay que dejar que nadie NUNCA te diga de quien puedes enamorarte o qué es lo que puedes amar, no existen los moldes para el amor como es el dinero o el sexo de la persona o la posición social que ocupe, el amor debe fluir sin imponerle límites al igual que todo aquello que te puede deparar ya sean cosas buenas o malas, no hay que cerrarse a ningún tipo de sentimiento, hay que vivirlos todos sin excepción. 

3 comentarios:

  1. https://www.youtube.com/watch?v=IxAKFlpdcfc

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  2. Una maravilla a mis ojos haber llegado hasta aqui y poder leer lo que escribes y escribistes en su momento, es sensacional que te expreses tan bien y que pienses criticamente, espero verte dentro de poco ya que la ultima vez sabio a poco! un besazo enorme y a ver si se retoma esto este año, estoy deseando leer lo que la edad proporciona al crecimiento personal!

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