Translate

domingo, 1 de febrero de 2015

Testigo de muerte.

Hoy ha pasado algo que no suele darse muchas veces en mi vida, más bien ninguna hasta ahora.
Esta mañana estaba estudiando (que se acercan ya los exámenes) y de repente mi hermano se ha asomado a la ventana y nos ha avisado a todos de lo que acababa de ver: un accidente de moto.
No consigo imaginarme cómo ha sucedido; solo he visto la moto completamente volcada y al chico que iba sobre ella justo enfrente tirado boca abajo. No parecía que ningún coche le hubiese chocado ni nada por el estilo, solo estaba la rueda de la moto encajada entre dos coches aparcados aunque había una chica que debería haber tenido algo que ver porque estaba desconsolada llorando, ella tenía coche.
Enseguida ha aparecido la ambulancia, la policía y hasta un camión de MEDIO AMBIENTE; han cubierto a todos los que estaban reanimando al hombre con una carpa y no he podido ver más, pero iba pasando el tiempo y poco a poco las personas comenzaban a recoger hasta que al final han quitado la tienda que les cubría y el chico ya estaba envuelto en el papel dorado y plateado que les ponen a los que ya se nos han ido, a los muertos.

Mientras veía todo esto no dejaba de intentar imaginar lo que el chico iba pensando mientras iba montado y lo que se le habría pasado por la cabeza cuando estaba volando directo al suelo o lo que tenía planeado hacer en la mañana de hoy de domingo. A lo mejor estaba de camino a casa de sus padres para una comida familiar, a lo mejor había quedado con su chica o simplemente quería darse una vuelta por Madrid en su moto. Y ahora que se han ido ya las ambulancias y algunos coches de policía, solo queda el cuerpo, tirado en el suelo, brillante con el papel al sol y mucha gente curiosa tanto en la calle como en las ventanas de las casas de alrededor (entre las que me incluyo) pero él esta solo.
Es una imagen demasiado triste y difícil de explicar pero de alguna manera me siento parte de su muerte por haberla estado viviendo y deseando que no muriera (soy una sentimental en casos como este).
Es increíble vivir algo así pero para nada recomendable, no paro de pensar en todas las cosas que el hombre tenía pensado hacer y ya no podrá.
¿Ley de vida? No creo, más bien mala suerte, muy mala.
No escribo esto por ser morbosa, simplemente para tener la sensación de acompañarle de la mejor manera que sé, escribiendo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario